Gota
Gota
Gota
…
Feliz año nuevo a todos. Espero que estos 365 días que se presentan por estrenar, sean mejor que los anteriores y peor que los siguientes. Que la fuerza os acompañe.
Dame un punto de apoyo y moveré el mundo.
Arquímedes en referéncia al principio de las palancas.
1 beso de tu boca, 2 caricias daría,
3 abrazos que demuestren 4 veces mi alegría,
y en la 5 sinfonía de mi 6 pensamiento,
7 veces te diría las 8 letras de un te quiero
porque 9 veces por ti vivo y 10 veces por ti muero.
Anónimo
Tras unos 122000 días por fin he visto la luz. A través de ese arroyo reflectante que se apoya contra un muro; mostrabase mi persona, mi ser, mi esencia. No he echado de menos el mundo, pero siempre me ha gustado jugar con él. Ahora vuelvo, pero con intención de ganar la partida.
Ismael
¿No la hueles? Tienes que palparla, tienes que apreciarla. Pruebala, que acaricie tu lengua mientras degustas su sabor. No le vuelvas a tener miedo.
Cabizbajo pero con la mirada al frente. A travesando con mis dos puñales a todo el que se me pone por delante. A mi paso, más atras, siguenme mis maestros. Vigilantes pero no temerosos, cuidando cada uno de mis pasos sin llegar a intervenir. Me hablaron de ellas, y pese a no estar ahora mismo con migo, puedo sentirlas. Siento su fuerza, que me ayudará a tumbar a todos aquellos que deben caer.
Ismael
– Gracias por tu ayuda.
– De nada, para eso estoy aquí.
– Ciertamente he notado mi progreso.
– Ahora no te confíes, has trepado mucho pero eres todavía muy débil y la caída sería muy dolorosa. Sigue mis consejos, cuando hayas aprendido todo lo necesario podrás hacerlo.
– Entonces, te iras?
– No, yo seguiré aquí por siempre. Pero cuando sepas lo suficiente, tu pasaras a ser mi “maestro”.
– ¿Por siempre? ¿Hasta mi muerte?
– No, mucho más aún.
Telecofarra ‘08 para guardar en la memoria.
Gloria a Dios en las alturas,
recogieron las basuras
de mi calle, ayer a oscuras
y hoy sembrada de bombillas.
Y colgaron de un cordel
de esquina a esquina un cartel
y banderas de papel
verdes, rojas y amarillas.
Y al darles el sol la espalda
revolotean las faldas
bajo un manto de guirnaldas
para que el cielo no vea,
en la noche de San Juan,
cómo comparten su pan,
su tortilla y su gabán,
gentes de cien mil raleas.
Apurad
que allí os espero si queréis venir
pues cae la noche y ya se van
nuestras miserias a dormir.
Vamos subiendo la cuesta
que arriba mi calle
se vistió de fiesta.
Hoy el noble y el villano,
el prohombre y el gusano
bailan y se dan la mano
sin importarles la facha.
Juntos los encuentra el sol
a la sombra de un farol
empapados en alcohol
abrazando a una muchacha.
Y con la resaca a cuestas
vuelve el pobre a su pobreza,
vuelve el rico a su riqueza
y el señor cura a sus misas.
Se despertó el bien y el mal
la pobre vuelve al portal,
la rica vuelve al rosal,
y el avaro a las divisas.
Se acabó,
el sol nos dice que llegó el final,
por una noche se olvidó
que cada uno es cada cual.
Vamos bajando la cuesta
que arriba en mi calle
se acabó la fiesta.
Joan Manuel Serrat
–Tiene usted mala cara — dictaminó.
–Indigestión — repliqué.
–¿De qué?
–De realidad.
–Póngase a la cola.